Efectivamente, sólo tú sabes si te compensa. A la mayoría nos sucede como a ti: las privaciones las pasamos sólo para conseguir estar «menos gordas», porque no vamos a convertirnos mágicamente en modelos de Victoria’s Secret ni con una dieta de 800 kcal durante años.
Yo atraigo más miradas de deseo y más amabilidad y favores con una 42 que con una 46 y eso suele ser suficiente motivación para renunciar a las palomitas en 8 de cada 10 oportunidades. Una 40 con tu estatura es una talla bastante armoniosa; ¿has considerado sí eres lo bastante proporcionada y tus rasgos faciales suficientemente simétricos y atractivos para que merezca la pena invertir tantas energías en mejorar tu cuerpo?
Porque casi nadie tiene tan buena materia prima como para tener un físico mucho mejor que mediocre, siendo esta medianía (que tienes igual con unos kilos de más que sin ellos, salvo excepciones) exactamente lo que uno necesita para que su aspecto no le afecte a la hora de conseguir trabajo o sexo con la mayoría de los hombres. Si lo que quieres es adoración, que es esencialmente para lo que sirve ser una belleza, pondera si puedes llegar a ser esto último o si eso no pasará tengas la talla que tengas. Si crees necesitarlo para «sentirte bien contigo misma», como hipócritamente dicen muchas, aprende a quererte por el interior, porque lo estás dejando a huevo para que otros te cosifiquen si ya tú misma lo haces.