A ver, sí que suele ser la típica mentira de «no es mío, es de una amiga», pero a veces sí que es así. Yo de adolescente tenía una amiga que tuvo que ir a por la píldora del día después. Quiso que yo le guardase las instrucciones de la caja, por si acaso, y no quería que su madre se enterase, así que en mi caso sí fui la que le guardaba las cosas a su amiga.
Y con otra igual, su madre le revisaba la mochila y no podía tener nada de privacidad, así que yo le guardaba las cartas de su novio.
Yo creo que los primeros comentarios son muy acertados. Sea de ella o sea de su amiga, decirle que vas a estar ahí para ellas, que las puedes acompañar, que se pueden quedar en casa tranquilamente, le ayudará a confiar y a estar más tranquila.