Ni tú eres la misma persona que en el instituto, ni ella tampoco. Yo sí iría, tampoco le diría quién soy, si ella se acuerda y te lo dice pues esperar a ver cómo se comporta, y si sigue siendo gilipollas pues te piras y le das con la puerta en las narices. Si no, siempre puedes decirle: ah si? Éramos compañeras? Pues la verdad es que no debiste ser muy cercana porque no me acuerdo de tí… Y así cortas por lo sano pero no dejas de perder el dinero que tú misma dices que necesitas.