Madre mía. ¿En tu familia no se estilaba lo de respetar las opiniones ajenas? ¿Por qué no puedes simplemente dejar tú la propina que consideres, ya está? A mí no me parece nada normal que te pongas a discutir frente al camarero, qué vergüenza deberá de pasar tu pobre novio. Yo no saldría a cenar contigo nunca más.