Pues tienes lo que te mereces. La pena es que la peor parte se la van a llevar el chaval por su enfermedad y por descubrir que su padre no lo es y tu marido por enterarse de tu traición 13 años después. Y claro, si te dejara, no tiene obligación alguna con ese muchacho y te quedas sin pensión alimenticia.
No te engañes, no has hecho lo mejor para todos, has hecho lo mejor para ti y para tapar tu error. Ahora, toca apechugar con las consecuencias de tus actos. Lo malo es que tu pareja y tu hijo son los que van a pagar parte de los platos sin haber roto ni uno.