No quiero dudar de tu historia, pero en mi caso me encuentro en el lado contrario. Para los míos soy el bicho manipulador que les ha quitado a su hijo. De cara a los demás les estoy haciendo mucho daño. Pero se callan muchas cosas que les conviene callarse, como que salieron detrás de mí en un polideportivo lleno de gente insultándome y amenazándome por haberles puesto límites sanos y necesarios. O que nos pusieron una demanda judicial plagada de mentiras que gracias a dios pudimos desacreditar con documentos.
¿Qué quiero decir con esto? Pues que todo se ve de una manera diferente dependiendo de los ojos de quién lo mire.
Igual tú hermano es feliz con su vida, la gente cambia, evolucionamos, tenemos ambiciones y cansancio con 30 años que no teníamos con 20.
Vivir y dejar vivir. Hablar de una manipulación es algo bastante fuerte que lo debería de acreditar personal cualificado.