Es como decir que hay que llevar al perro al pipican… Pues no.
Yo no llego a mi hijo al parque porq lo odio con toda mi alma, no soporto las pandillas, los corritos ni que mi hijo se pelee por una pala, luchar para llevármelo… No, me niego.
A veces voy, pero prefiero ir a dar una vuelta con la bici, estar en el patio saltando en la cama elástica o lo que sea. Pero parque no.
Y mi hijo se relaciona con todo.
Yo. Tampoco fui al parque y jamás lo he he de menos.