Además de las posibilidades que ya han mencionado, hay otra que puede encajar por repetición de una mala técnica: que al ponerlo, no hagas pinza con los dedos en el depósito y quede aire dentro. Las tres veces en toda mi vida que me ha sucedido, ha sido por esta razón, porque no lo coloqué yo, vi al tío ponérselo a las bravas casi como si fuera un calcetín y a los pocos empujones… Pum. Explota o se rasga.
No te digo con ello que no sepas poner un preservativo, pero a veces automatizamos modos que no son del todo correctos. Échale un vistazo a las instrucciones, aunque te parezca una chorrada, y prueba a seguirlas al dedillo, a ver qué tal.