Si, cariño. Te manipula y te machaca. Te bombardea con detalles bonitos que te suben al cielo y luego te da de palos haciendo que dudes hasta de ti mismo. Si no puedes hablar con libertad, si tienes que medir tus palabras en cosas banales y sin relevancia para no crear conflicto, ahí no es. Sal de ahí ahora que aún es pronto. Tú propio cuerpo te está diciendo que algo no va bien. Confía en tu instinto