Yo lo veo de una forma muy distinta. Has invitado a la comunión de tu hija a vuestra familia y ese día debería ser de tu hija. Ni de tu madre ni de tu tía, sino de la niña.
Da igual lo mal que se lleven, tu madre y tu tía no tienen que hablar, ni abrazarse, ni darse dos besos. Lo único que tienen que hacer es comportarse como adultas que son y celebrar a la niña. Nada más.
Si has invitado a las dos sin hablar con tu madre al principio, sabiendo lo que había, es que es lo que querías. Ahora tu madre te está intentando dar pena para que des de lado a tu tía. Si invitaras a tu tía al cumpleaños de tu madre pues sí, te diría que hiciste mal. Pero no es el caso. Si hablases con tu tía de la misma forma que hiciste con tu madre, cómo crees que se va a sentir ella? Piensas que no le va a doler de la misma forma que la desinvites porque su hermana no la aguanta?
Para mí lo justo es que no te metan en medio. Que les pidas que se ignoren mutuamente y que no discutan. No tienen que quererse, pero tampoco tienen que tener ningún tipo de interacción. Que se comporten por el bien de la niña.