A ver, creo que no supe expresarme bien en mi comentario anterior. No quise decir que no puedas sentirte como te sientes, ni que me parezca bien que en el sexo casual se pierda la humanidad y se trate a la otra persona como un objeto. Mi comentario iba más en la línea de que intentes no darle importancia, y que tu valor como persona no depende que como un tipo decide tratarte después del sexo. Que seguramente sentiste que te trataba como una basura, pero que por favor, no sientas que eres una basura.
También es cierto que, por tu primer comentario no entendí muy bien como había sido su actitud contigo esa mañana, creo que me lo imaginé más atento y educado de lo que en realidad fue. Vamos, que si tu te quedaste ahí en su salón como un mueble esperando al taxi y el mientras tanto en la cama como si tu no estuvieras y ni se despidió de ti al irte, pues sí, una situación bastante incómoda. Pero el que tiene un problema es él, no tu. El que vale poco es él, no tu. Hay una clase de tío que tiene un miedo tremendo a tener un mínimo de intimidad con una mujer, y son los típicos que con dos copas de más y el calentón se sueltan y de dejan llevar, y hasta follan bien, te tratan bien en la cama, muestran empatía por tu placer, pueden ser apasionados, dulces y cariñosos, pero al despertar parece que no tienen ni idea de como manejar la situación. Lo cierto es que nunca se sabe cuando te vas a encontrar con uno de estos, aunque según mi experiencia, los guaperas con mucha labia suelen cumplir ese perfil.
Hay una cosa en el primer comentario que me ha llamado un poco la atención y no he entendido muy bien. En la parte que dices «lo peor es que no llevaba dinero y me tuvo que dejar 10 euros para el taxi» ¿Por qué es lo peor que te haya pagado el taxi? Lo peor es que te sentiste tratada como un mueble que molesta a la mañana siguiente, no que te pagara el taxi ¿no? Es lo mínimo después de decirte que él te llevaba al hotel y no hacerlo, creo yo.
Por último, si me aceptas un consejo, en el tema de rollitos de una noche, intenta siempre llevarlos a tu espacio. A mi era algo que me hacía sentir cómoda y segura. Rara vez terminada mis rolletes en casa de ellos. Una puede saber con quién se está acostando, pero no con quién va a levantarse, y hay gente muy rallada mentalmente y despertares muy raros, así que, el tipo con problemas de intimidad que se despertaba en mi casa, se vestía y me decía que se tenía que ir, lo despedía con mi mayor sonrisa y un besito en la puerta, y seguía durmiendo tan tranquila. Volver a casa resacada con la misma ropa del día anterior, el maquillaje vete a saber como y sin saber bien qué tipo de despertar iba a darme el muchacho, pues casi que me cortaba el rollo si lo pensaba.
Bueno, a lo que voy, que es comprensible que te sintieras mal, pero que intenta no permitir que la actitud de un capullo te afecte más de un par de días. Ánimo y a seguir con tu vida.