Y mi esposo y yo siempre soñando en que ojalá algún día uno de los dos pegase un pelotazo y encontrase un trabajo de esos súper bien pagado para que el otro no tenga que trabajar, por el bien común y el de nuestros hijos, sin mirar quien trae el dinero y pegarnos unas súper vacaciones de lujo EN FAMILIA
FA-MI-LI-A concepto que se ha perdido con tanto individualismo, y tanto gasto medido al milímetro.