Yo también he tenido una madrastra “de diez, que nos ha dado lo que no le ha dado a sus hijas y que jamás ha malmetido nunca”. La realidad es bien distinta: feos, críticas, manipulaciones e incluso me echó de su casa un par de veces porque invitó a amigas suyas a dormir y “para mí no había sitio”.
No te digo que sea tu caso, pero leyendo tu post y tus comentarios… me da que no eres tan buena como dices y que tú también tienes mucho que trabajar. Pero de nuevo: no tienes por qué aguantar esa situación, cada uno por su lado y todos contentos.