Me parece súper peligroso tener rutinas de ese tipo con una persona con la que aún no estás afianzada. Al final, cualquier pequeño cambio lo interpretas como información, pa bien o pa mal.
Hace años conocí a un chico. Desde el día 1 me empezó a mandar todos los días sin excepción el «Buenos días». Estuvimos liados unos meses y la cosa no pasó a más por parte de los dos, no había un interés romántico. Aún así, él todos los días me daba los «buenos días».
Al poco conocí a mí actual pareja. Él no me daba los buenos días cada día. Había días que lo hacía y días que no. Nos amamos y tenemos una relación maravillosa. Vivimos juntos, planes de boda…
Pero adivina quién, a día de hoy, aún me sigue dando los buenos días? El primer chico. Hay personas que tienen esa rutina, que lo hacen para sentirse menos solos, porque les gusta saber de la gente o porque son así. Porque este chico te aseguro que no tiene mayor interés en mí que la compañía o escucha que le doy a través de WhatsApp (porque ni quedamos pa café). El querer o no querer no va en un «Buenos días» de WhatsApp.