Es más simple que todo eso. Diles que no. No hay nada que negociar, no quieres hacerle el favor y ya está. No eres mejor por aceptar sus condiciones ni peor por exigir las tuyas. Te ha pedido un favor ¿no? Pues sé sincera y dile que no, sin excusas. Entiendo su necesidad pero lo que te pide no es un favorcillo de una semana un rato por las tardes. Es una responsabilidad seis horas al día, independientemente de que sea tu sobrino.