Lo de los carritos enferma me pone. A veces me muerdo la lengua cuando veo a alguien que va a dejarlos y los deja en la entrada de los carros (o en mitad del parking) y me dan ganas de gritarle que a ver si tanto le cuesta dejarlo en su sitio, si tendrá prisa que luego se pega diez minutos sentado sin salir del parking mirando el móvil.
De hecho hace no mucho se hizo viral la «teoría de los carritos de la compra», echadle un vistazo.