Creo que además de que él tiene que hacer su vida, tú también tienes que hacer la tuya. No por ser mujer mayor de cincuenta o sesenta años, se acaba la vida. Es muy bonito llevarse bien con los hijos pero más bonito aún es además ver como son felices e independientes y también una tener su propia vida sin dependencias. No puedes sustituir la figura de un marido por la de un hijo. La vida continúa y merecéis cada uno tener vida propia.