Lo siento pero te has independizado con un niño. Básicamente te has convertido en su madre: limpias, cocinas, recoges… No le limpias el culo de milagro. Ya no es que no te aporte, es que te quita hasta las ganas. A mis 17 empecé con un chico un poco más mayor que trabajaba y eso me hacía creer que le daba madurez. Justo a los 23, después de hartarme de pedirle que me pusiera como su prioridad antes que los juegos o el gimnasio, corté con él. Desesperado, me pidió matrimonio. Le dije que no, yo ya estaba totalmente desenamorada. Sal de ahí, aún te queda mucho por descubrir. Está experiencia te ayudará en el futuro a decidir con quién quieres estar.