Esa relación te hace mal. Te está destruyendo. Rompe definitivamente con él. Bloquéalo en el teléfono, WhatsApp, redes sociales. Si se presenta en tu casa no le abras la puerta, si quiere hablar en persona contigo no hables con él aunque te venga llorando. Si tú tienes un momento de debilidad o bajón y las ansias de buscarlo te pueden llamar a un familiar o amigo para ocupar ese tiempo y no ceder a la tentación de buscarlo.
No va cambiar nunca. No tiene nada que ver con la edad o que sea más o menos maduro. Es su forma de ser.
¿Quieres pasarte los próximos cinco años con la misma dinámica y sufriendo?