El ridículo bochornoso que hizo, aunque es grave, me parece lo de menos y más si no es algo habitual en ella, todos podemos tener un día que nos sienta mal y no controlar.
Lo que a mí me dolería en el alma son vuestros amigos que se perdieron parte de la celebración por su pelotera…
Creo que todo el mundo merece la oportunidad de disculparse y ser escuchado al menos, pero no te fuerces. Escúchala cuando te sientas preparada y luego actúa con ella según te sientas.