Yo concuerdo con el comentario de «la tranquilidad de ser invisible, me ha resultado liberador». Creo que ser especialmente guapa afecta desde cómo te perciben en la adolescencia, y por tanto cómo te auto percibes tú. He visto a muchas adolescentes demasiado auto conscientes de su imagen, y otro problema es que las eligen como trofeos (chica guapa de 14, la elige el popular de 26). No estás preparada, no has elegido a alguien compatible para tus primeras experiencias, te eligen por guapa. Tampoco creo que ser muy fea sea mejor, pero ser «normal» desde luego que sí.