Tengo una hija mayor de una relación horrible y tóxica, estuve todo el embarazo asustada, sola y llorando, cuando tuve a mi bebé me separé porque tenía en casa a un maltratador y estuve mucho tiempo sola con mi niña pero no podía ser feliz del todo por la situación que vivía. Después de eso estuve años envidiando a cada embarazada que veía, se me caía la baba viendolas con la barriguita y con sus bebés así que me prometí cuando me quedé embarazada vivirlo como no pude hacerlo la primera vez, pues cuando llegó mi segunda hija aunque todo era perfecto, mi pareja, mi otra niña, nuestra vida… Yo no quería a mi bebé, estaba deseando soltarla en la cuna, me parecía un infierno tenerla, estaba agotada, es como si estuviera vacía, sin sentimientos hacia ella, solo la cuidaba porque era un bebé pero no sentía que fuera mía, había veces que le decía a mí marido que quería darla porque aquí no iba a ser feliz y cuanta gente desea a un bebé que no llega, En mi cabeza todo tenía sentido, recuerdo como mi marido me decía que si que mañana lo hablaríamos y me daba un beso. Al final todo pasó fueron unos meses, me ayudó mucho aceptar mis sentimientos, hablarlo aunque me mirarán raro y cuidar de mí. Yo no llegué a ir a un profesional aunque me lo plantee pero finalmente no lo vi necesario pero si ves que tú no puedes, ve sin pensarlo. Yo creo estuve dos meses así y derepente un día me levanté, mire a mi niña y la reconocí. La hormonas son un locura y no gestionar lo que sentimos nos juega malas pasadas. Tranquila que esto pasará pero no te dejes, pide ayuda y cuida mucho, mucho, mucho de ti.