Mi primera cana apareció a los 16, con 18 empecé con las mechas y a los 20 pasé al tinte. Durante la pandemia me planté y dejé de teñirme, me costó pero fue la mejor decisión. Ahora con 47 tengo el pelo casi blanco y me encanta. Una vez a la semana lo lavo con champú azul para evitar los tonos amarillos y queda genial.