Para algunos padres/madres es difícil asumir que un hijo tiene una necesidad especial o una condición que le distingue de lo que entendemos como «normal»
Su actitud es la clásica de negación: no lo ve porque no quiere que sea así.
Tu hijo tiene la ventaja de que tú lo tienes claro. Que su padre lo asuma es cuestión de tiempo. Por lo pronto, puedes darle tregua este verano y que no se vaya con él el mes entero, o, en caso de que te resulte posible, pacta alguna visita durante ése tiempo para poder valorar cómo los está gestionando (en cuanto a la atención y demás) y como se siente tú peque al salir de su rutina
Mucho ánimo.