No pases por el aro de tus padres, eso es manipulación y que sean tus padres no les da derecho. Hoy es el tatuaje y mañana otra historia….
Mi padre es de la vieja escuela, para él, el que lleva tattoo mala gente, llevo 8 y oye, se ha acostumbrado y dado que cuenta, porque «el hábito no hace al monje», ni soy mala, ni he matado a nadie, ni robo.
Tengo mi marido, mi trabajo, mi casa, mis hijos y mis tattoos, que si yo no quiero no se ven.
Yo en tu caso y como oveja negra de mi familia que soy, la que rompe patrones, me hacía otro ;)