Y así se crean adultos débiles y carne de depresión. Yo de niña y adolescente tenía mil prohibiciones, no tenía apenas amigos, no fui a ningún viaje, no pude hacer casi nada y de adulta me he enfrentado a muchas situaciones difíciles con resiliencia y entereza, y todo gracias a lo que tuve que trabajar de niña. Ahora soy una adulta exitosa y muy feliz.