Tenerlo en casa es tan malo como tenerlo parado en el banco. O peor, porque además de que te lo come la inflación te lo pueden sisar o (ojalá que no) salir ardiendo si tu casa se quema.
Lo mejor es tenerlo invertido, como te han dicho por arriba, pero en productos de calidad (no la porquería que ofrece la banca tradicional) y esos productos los tienes que entender, no vale meter la pasta en lo que te diga el vecino porque sabe que «eso da» y adaptarlos a tu perfil de riesgo.