Yo estoy de acuerdo con el primer comentario, tu marido tiene una prioridad que no eres tú, es como si él tuviera otra familia en torno a la cual se organiza y a la que dedica su dinero, y tú te tienes que adaptar a eso y quedarte con las sobras.
Por intentar darte alguna idea, aunque me parece que a la larga esto tiene poca solución: olvídate de sus padres (porque no puedes cambiar cómo son ellos) y céntrate en qué proyectos de pareja/familia quieres. Por ejemplo, ¿quieres unas vacaciones en familia? Háblalo con él, reserváis una fecha y vais aportando los dos dinero mes a mes, ahorrandolo, para esas vacaciones. Lo mismo con la idea de comprar una casa juntos: marcáis un objetivo y vais ahorrando mes a mes. Y ese dinero no se toca ni se lo puede gastar él en su familia.