Lo primero, un abrazo enorme y apretado como los damos aquí.
Lo segundo, por favor, sal de ahí por tu bien. Está usando la casa como parada y a ti como empleada y lo diré por puntos:
-Primero: Cero respeto por tus necesidades y límites. Además lanza una acusación indirecta (“si te molesto…”)
-Segundo y tercero: Guilt tripping o manipulación emocional con el tema del compromiso (además utiliza a una niña) y con donde os vais a ver…¿en la calle, como todos?
Este señor…sí, señorito, está acostumbrado a hacerle la trece-catorce a la gente. Cuanto antes le mandes a pastar menos terapia pagarás (y ya nos contarás la ruptura, de nuevo, hazla en un sitio neutro o donde te sepas mover mejor)
-Cuarto: Complejo de “good guy” o “como mis amigos son unos matados yo soy bueno” (y ojito ya te ha soltado el resto)