Tus compañeros de trabajo son unos valientes gilipollas. No estás siendo ni exagerada ni desproporcionada, te aplaudo por haber mostrado cómo te ha sentado y por decirlo.
Lo de que no quieres que se tomen represalias es lo que no comparto. Que se tomen, y serias, porque ese tipo de cosas son inadmisibles. Si nos escribes de vuelta contándonos que les han echado, yo lo celebraré.