De verdad, engáñate como quieras, pero a eso se le llama ser chica de compañía, sugarbaby o como lo quieras llamar en términos modernos.
No tardará en traspasar la línea. Y además te manipulará para que parezca que tú te pusiste en esa situación en la que te verás en el compromiso de continuar por devolverle el favor.
Tú qué aportas a esa relación laboral? Sí no aportas nada, ahí tienes la respuesta.
Haznos caso a las que somos mayores y, sobre todo, a tu padre. Te falta experiencia vital para verlo.
Deseo que no tengas un disgusto. Porque además en esas cenas de señoros te puede pasar cualquier cosa.