Es tan fácil como decirle:
«mi amor, es precioso ese gesto que has tenido, no me lo esperaba y aunque me haya quedado fría con la sorpresa, ha sido muy emocionante, maravilloso. Yo quiero pasar el resto de mi vida a tu lado, pero a día de hoy no necesito un papel o una ceremonia para dar fé de ello. Más adelante quizás, pero de momento no quiero casarme, solo seguir estando contigo como estamos, queriéndonos, apoyándonos y compartiendo todo.» O algo parecido…