Ana, hija mía, que en las universidades regalan preservativos de marcas desconocidas cuando hacen campañas de prevención. Y los de las máquinas expendedoras que están por las universidades porque nunca los he comprado, pero me da que tampoco son de marca muy conocida.
Que hemos empezado con que el chaval ha realizado el acto en el trabajo (sin saber seguro si ha sido él) y ya le estamos metiendo también una prostituta. Falta que llegue el siguiente y diga que ha sido una orgía pero solo se descuidaron con un condón