Se os ha colado algo de post en vuestro racismo. Decir la nacionalidad de su ex sobraba por completo (¿si fuera malagueña lo hubieses dicho?). Llamarla «muñequita del este» y otras lindezas como han hecho algunas me ha dado asco directamente.
Parece que el feminismo y la sororidad acaba en los Pirineos.