Lo que te ha soltado tu novio es puro humo disfrazado de evolución emocional. Y realmente es una manipulación emocional con sonrisita zen incluida. No quiere comerse la tarta, pero quiere tenerla delante, olerla, mirarla y saber qué se la podría comer en cualquier momento. Tú querida, eres la dieta. Te está poniendo una trampa para ir desgastando tu seguridad y tu lugar en la relación mientras él tantea qué hay ahí fuera. Y por si fuera poco lo recubre de «mental» para que tú sientas que estás exagerando si te molesta. Es un manipulador emocional de manual. No caigas, compañera. Si tú no necesitas ir probando tu sex-appeal para sentirte bien, no tienes por qué tragar con que tu pareja sí lo haga a costa de tu estabilidad emocional. Eso no es modernidad, eso es egoísmo emocional con peluca de libertad.