Prueba a decirle está frase: Me estás demostrando que tú no crees en Dios ni en la religión sino que eres una fanática sin cabeza. Si creyeras de corazón, sabrías que Dios está en todos sitios, incluído en mi boda y ama a todos, incluso a los que no creen en él. No yendo a la boda de su hija es darle la espalda a Dios porque no es lo que él creía. A ver si diciéndole todo eso le das la vuelta a su creencia y entra en razón. Suerte.