Por aquí una migrante. Yo soy lo que podría considerarse un «orco» según tu definición. Estoy en la cuarentena, no soy alta, me sobran dos o tres kilos, mi dentadura no es recta, hace años que no me tiño las canas, me depilo cuando me apetece, nunca me he puesto bótox, tratamientos cosméticos invasivos o me he sometido a cirugías estéticas, ni siquiera he ido a que me hicieran las uñas de forma profesional. Vivo en un país bastante individualista donde muchas mujeres son bastante vanidosas y se hacen todas esas cosas.
Lo que he hecho para conocer gente es buscar actividades culturales de mi preferencia, muchas veces gratis (municipales, de asociaciones) y otras veces de pago. Conseguí las amistades más profundas y duraderas en talleres de escritura creativa, de literatura y de dramaturgia, pero también encontré gente interesante en cursos de fotografía, de pintura y haciendo senderismo/treking. Adoro a mis amigas, estoy ahí cuando me necesitan, y ellas me han demostrado que es recíproco. Me tratan como a alguien de la familia. Con eso he conseguido una buena red social en mi nuevo país.
Con respecto a los ligues, tengo pareja desde antes de que existieran las RR. SS., así que nunca he buscado pareja en Tinder ni similares, pero en las actividades en las que participo (y también a través de esas nuevas amigas) he conocido a algunos hombres atractivos que me invitaron a salir. No acepté por lealtad a mi pareja, porque yo no estaba en modo «ligue», aunque las opciones estaban ahí.
A lo que quiero llegar es a que se conoce gente interesante compartiendo aficiones comunes y creando redes sociales a nuestro alrededor. Y de ahí salen amistades y posibles parejas. No hay que ser perfecta para conseguir pareja, solo parecer atractiva a otra persona, cada una con sus virtudes: belleza, simpatía, inteligencia, cultura, ideología… o por una mezcla de esas características. Yo diría que la perfección física es la menos importante, tanto para hacer amigos como para encontrar pareja.
Si no te ha ido bien en tu entorno actual, explora otros ambientes. Busca aficiones que te apasionen lo suficiente como para conectar con personas. En mi experiencia, el mundo corporativo es bastante tóxico para ligar (y para hacer amistades genuinas). De Tinder no opino, porque no lo he usado, pero desde fuera me parece demasiado individualista y superficial. En cambio, la cultura, el arte y la naturaleza unen a las personas en todos los sentidos.