Pues gracias a tu estupenda descripción me puedo imaginar perfectamente lo buenorro que está el tal Miguel, pero la verdad es que me ha provocado mucho asco su personalidad. Es un baboso, no, peor, es un acosador. Está haciendo la táctica de agotamiento por repetición. Al final llegará un momento en que la víctima se rinde y se deja hacer porque está harta, cree que dándole lo que quiere parará (y tiene razón).
A mí sí me preocupa, no por los cuernos sino por lo mal que lo estará pasando ella, no debe ni ser consciente de lo que está pasando. Falta mucha cultura sexoafectiva y feminista en tu país, Joel, y tu novia es una víctima más.