Algunas al organizar vuestra boda os volvéis unas personas horribles. A mi boda, un amigo mío soltero me preguntó si podía traer a una amiga suya que yo no conocía de nada para sentirse más acompañado y le dije que sin problema!!! Él más feliz y yo feliz de que él feliz. La amiga era encantadora y nos lo pasamos genial echando unos bailes y unos brindis.
Dejad de convertir las bodas en una obra de teatro y centraros en lo que es, una celebración alegre del amor.