Puedo entender que un bebé se ponga a llorar, pero hay niños de 8 años corriendo por los pasillos, saltando en los asientos… Y los padres pasando de ellos sin decirles nada. Ahí es donde está el problema. En esos padres que pasan de sus hijos y no les ponen limites.
El foco no hay que ponerlo en los niños, sino en los padres.