Yo en tu caso no iría, se lo explicaría tal cual has hecho aquí. «Oye Fulanita, lo siento mucho pero no puedo ir a tu boda. No tengo con quien dejar a mi hijo. Espero que lo pases muy bien y disfrutes de un día tan especial para ti». Me parece que es un motivo totalmente justificado, bueno, incluso sino fueras porque no quieres también lo sería. Si se enfada, tiene dos trabajos, enfadarse y desenfadarse.