En avión no, pero en tren me ha tocado con el típico que se cree ejecutivo de Apple y cuentan toda la reunión super importante que tiene en Madrid a grito pelado, por si alguien del coche no se entera o está en el baño. También he tenido que soportar al niñato de turno viendo al streamer de moda decir gilipolleces a todo volumen en el móvil. En el asiento de al lado una vez tuve a un chaval que se pasó tooooodo el viaje moviendo las piernas en un tembleque insufrible mientras hablaba con el del otro asiento de pasillo. Pero la guida del pastel se la lleva una despedida de soltera, velo-minga en ristre, en un estado etílico considerable a las 11 de la mañana cantando obscenidades y riéndose del personal de Renfe. A ver si hay por fin viajes sin adultos imbéciles…
Por cierto, yo he llevado en tren en un viaje de 4 horas a mi hijo, autista, 7 añitos, y solo se ha movido del asiento para ir al baño. Le doy sus juguetes de regulación y parece que no hay niño. El problema no son los niños, sino la irresponsabilidad y la poca tolerancia y empatía hacia los demás, se juntan el hambre con las ganas de comer. Se nos está quedando una mierda de sociedad de calibre gordo.