Mi marido antes de haber cumplido el mes de conocernos ya dormía todos los días en mi casa. Así que después de haber estado pagando su piso durante un mes e ir solo para coger ropa decidimos oficializar la convivencia. Dos años después nos casamos.
Y 3 años después seguimos enamorados, no se pierde la magia. Lo que sí se pierde es el tiempo cuando ya tienes las cosas claras.