Yo no haría nada de lo comentado porque un regalo es, precisamente, algo que se da graciosamente, no por obligación. Y tanto si se ha escaqueado como si se ha traspapelado, la que va a salir escaldada y quedar de interesada y pesetera (porque se lo va a contar a las demás amigas) vas a ser tú, por poco elegante que sea no poner regalo. La otra insistirá en que sí y ya tienes el drama.
Lo digo por experiencia con otra amiga que celebró una boda, invitó a varias y a la hora de pasar el «cepillo» una de las amigas, en paro, dio muy poquito (cubrió el cubierto, vaya). La recién casada luego me preguntó a mí si la otra había puesto por no preguntárselo a ella y yo le dije que ya le valía sabiendo que estaba con una mano delante y otra atrás, que dio lo que pudo. No se lo conté a la amiga en paro para que no hiciera mala sangre pero a mí me pareció un gesto feo.