Pues a mí lo caprichoso sería privar a la niña de una experiencia enriquecedora por gastar un dineral en el apartamento de la playa, que está sobrevalorado y sobrepreciado, y el peque se lo puede pasar igual de bien con otro plan menos caro.
Otra cosa sería elegir entre mandarla a Irlanda y pagar la hipoteca ese mes