Como dicen las compañeras, seguramente te dijo la verdad al principio convencido de que su «sinceridad» iba a jugar a su favor.
Cuando ha visto que el tema te pesa más de lo esperado, te dice que «era bromi», pensando que quedar de manipulador es mejor opción. Resulta que es las dos cosas: lo que fuera que hizo y lo de decirte ahora que es mentira.
Para que te hagas una idea, a mí un tío me enseñó en la segunda cita una sentencia que lo absolvía de violación. Salir por patas.
Por cierto, a los comentarios que te piden que cuentes qué fue lo que (no) hizo con la excusa de aconsejar mejor, ni putero caso. No hace falta.