Hola Flora, cuando se termina el enamoramiento y comienza el amor maduro, es cierto que cambian las mariposas y la locura por otra cosa más estable, pero por supuesto que hay complicidad, ganas de compartir, y sobre todo de elegir al otro todos los días, aunque se pasen malas rachas. Sigue habiendo ilusión, y aunque haya días que no nos aguantemos el uno al otro, no nos cambiaríamos por nada del mundo. Es algo así.
Si en vez de paz, lo que sientes desconexión, irritación y distancia, puede ser desgaste, o simplemente que habéis evolucionado de manera diferente y te estás dando cuenta de no es para ti. No estás obligada a quedarte si ya no te hace feliz. A veces, el acto más amoroso es saber soltar.