Muy buenas! A mi me mandaron con 6 años a un campamento de verano 15 días fuera. No quería ir, no iba nadie conocido y yo siempre he sido rara para comer (ese era mi mayor miedo). Recuerdo llorar al subirme al bus y patalear por no querer ir. Al final me lo pasé como una enana,hice amigos y gestioné la comida que no me gustaba escondiéndola debajo de un plato jajajajaja Siempre he pensado que fui súper ninja por esto. También es verdad que eché mucho de menos a mi madre esos días, pero al final no fue mayor trauma y ahora a mis 34 años lo recuerdo como una buena experiencia. A los 11 repetí ya de manera voluntaria, espero que te sirva.