Este post me recuerda a un vecino de cuando yo era chica que era un putero, un borracho, un ludópata, un pedófilo y un maltratador que a los 30 años de matrimonio, la pobre mujer por fin reúne fuerzas y lo que tenía que reunir para mandarlo a pastar (se fue ella) y luego iba el otro yendo de víctima, que con lo que había sacrificado por ella, que ella era una golfa con lo santo que era él, que lo dejaba solo ahora después de 30 años, etc.
Mismas vibras.