Está muy bien que condenes el maltrato y el bullying, y por supuesto que elijas a tus compañías y saques de tu vida a quien no aporta o destruye, pero no toda crítica es maldad ni todo cotilleo es veneno. A veces hay matices, o humor, o confianza. Corregir y juzgar a los demás constantemente genera rechazo, y no es «por ser buena», es por soberbia y superioridad moral.